domingo, 12 de agosto de 2012

Sueño de una noche de verano


DEL BLOG: CON PARAGUAS EN VERANO DE FRMF , Delegado de BPM en los JJOO.
  
Sueño de una noche de verano


27 de julio. Había llegado el día tan esperado desde hacía meses. Esta noche los ojos de millones de espectadores fijarán sus miradas en Londres, la capital del mundo durante las dos próximas semanas. Los afortunados que lo vamos a vivir in situ nos sentimos en el epicentro del mundo. Hay un sentimiento de responsabilidad colectiva por ofrecer el mejor espectáculo de la Tierra, como se repite en cada cartel y panfleto. El trabajo importante ya está hecho, ahora apenas falta revisar los últimos detalles para que nada falle. Cada uno de los participantes está preparado para dar lo mejor de sí en lo que será el acontecimiento más seguido de la historia.

Con 'Joseja' Hombrados, mítico portero de la selección de balonmano.
Las horas previas pasan lentamente, con impaciencia, sin hacer realmente nada productivo. Todos aguardan a que lleguen las nueve y poner rumbo al estadio. Los atletas ya han sido avisados, pero en realidad no hace falta decirles nada, pues son ellos los que preguntan curiosos sobre el desarrollo del evento. Casi todos estarán en la cita, desde los atletas más mediáticos hasta los más humildes que serán vírgenes en unas Olimpiadas. Incluso los remeros y regatistas, procedentes de Eton y Weymouth respectivamente, han venido para el desfile pese a que muchos tienen que volver antes de la medianoche a sus lugares de alojamiento. Nadie quiere ausentarse en el gran día de las Juegos Olímpicos, salvo aquellos atletas que por fuerza mayor no podrán marchar con el resto de sus compatriotas, debido a que empiezan muy pronto sus competiciones al día siguiente. Es una pena y un fallo por parte de la organización, que debería replantearse dejar libre del apretado calendario olímpico la mañana posterior a la Ceremonia de Inauguración. Es uno de los momentos esenciales en los Juegos, que ningún atleta desearía perderse si no fuera porque se juega el esfuerzo de cuatro largos años tan solo unas horas después. Casos en Argentina son los boxeadores y David Nalbandián, el tenista de Córdoba que debuta en el primer turno en Wimbledon.

Los voluntarios quedamos bien adoctrinados desde el rehearsal practicado dos días antes, pero por si acaso, hemos tenido otra reunión aclarativa. Los asistentes argentinos hemos querido estar desde primera hora ayudando a nuestra delegación. Por primera vez estamos los nueve, pues se ha incorporado una nueva mujer al equipo: María Peiser, que pese a su nombre tan hispano es la única que no habla castellano. Nuestros jefes apenas nos han encomendado tareas, por lo que hemos dedicado buena parte de la tarde a dar vueltas en bicicleta por la Villa. Ha sido una maravilla de paseo entre atletas, viendo todos los edificios engalanados con banderas. Extrañamente el único país que no se ha dejado notar de ninguna forma ha sido los Estados Unidos. Se habla que por motivos de seguridad.
La Ceremonia de Inauguración quizá sea, por todo lo que representa, el momento más emotivo y especial en los Juegos Olímpicos. Es la hora de que el país anfitrión abra sus puertas al mundo y le enseñe hasta donde es capaz de llegar. Es también la noche de que los atletas disfruten en primera persona del gran evento. Ahora es cuando todos los sueños están vivos y se fantasea con subir al podio. La alegría y el entusiasmo es supremo. Una vez comience la competición, los actos se precipitarán y cada día pasará más rápido que el anterior. Serán dos semanas frenéticas de competición en las que los atletas buscarán alcanzar sus metas, aunque para unos cuantos el simple hecho de estar en unos Juegos ya es la mejor recompensa posible.

Danny Boyle, el director-creador de la Ceremonia, ha preparado un show muy british combinando la historia, tradición y el humor negro de Gran Bretaña, que al menos no ha dejado a nadie indiferente. No han faltado tampoco la monarquía con un sketch de la Reina Madre con Daniel Craig (actor de James Bond), ni el todavía icono inglés David Beckham, uno de los últimos en portar la antorcha, que por primera vez ha sido encendida simultáneamente por siete jóvenes atletas británicos.

Mientras todo eso ocurría dentro del estadio, yo me encontraba afuera en los alrededores atónito por lo que veían mis ojos. Una vez dejábamos a la animada delegación argentina cantando y bailando, nos hemos quedado, contraviniendo las normas de la organización, en el camino que une la Villa con el estadio. Como los países penetran en el estadio de manera alfabética, Argentina ha sido de los primeros en hacerlo, por lo que he podido disfrutar la marcha de miles de atletas. Por delante mía han marchado miles de atletas de las más diversas procedencias y culturas; todos con una historia que les ha traído a estos Juegos. Algunas caras conocidas, la mayoría anónimas. Con algunos cruzo sonrisas, escuetas palabras, y con mis favoritos me fotografío. Es asombroso ver a tan elevado número de deportistas juntos por una misma causa. Es absolutamente irrepetible.

El ritmo de marcha que llevan no es muy alto por lo que me adelanto y voy atravesando cada una de las delegaciones. Todos tienen su hueco en la fiesta de las Olimpiadas; desde los equipos más modestos y sin muchos recursos como Panamá o Ruanda, pasando por Siria o Palestina, los más controvertidos, hasta los más grandes y poderosos ejemplificados por China, Estados Unidos y por supuesto Gran Bretaña que marcha la última como sigue la tradición. Incluso han desfilado países que desconocía como la isla caribeña de Aruba, la de Nauru en el Pacífico, o Timor Oriental en Indochina. Son bastantes las delegaciones que aunque sus atletas no se hayan ganado una plaza olímpica, han sido invitadas por el COI para refrendar la hermandad olímpica. Uno de los momentos estelares llega con Jamaica. El alboroto y furor que se forma a su paso es incomparable con el resto. Usain Bolt anda por ahí en medio. La muchedumbre enloquece gritando para que la megaestrella se les acerque. Va en el centro del grupo, con gafas de sol, ‘escoltado’ por otros corredores jamaicanos, pero resulta imposible perderle de vista por su altura y figura. A veces se sale del papel para acercarse al público a estrechar sus manos y otras posa a su estilo para las cámaras de cientos de atletas, oficiales y voluntarios que se acumulan delante suyo. La estrella de los pasados Juegos y hombre más rápido del planeta es claramente el atleta más buscado, y consciente de ello, se deja querer dentro de los límites. Todos quieren fotografiarse con él, hasta los atletas de su propio país, que saben están ante una de sus pocas oportunidades. Una de las que lo logra es mi compañera catalana Cecilia, que se cuela entre los jamaicanos y con más cara que nadie se acerca a Bolt, le suelta una gracia sobre su diferencia en estatura, se hace la foto de rigor, y le acaba besando en la mejilla para que tenga suerte. En cierto modo no me gustaría estar en su piel, demasiada presión y gente encima para afrontar un evento de tal magnitud. Debe estar muy preparado para soportarlo todo, porque sino tanta fama puede costarle caro. Unos metros más atrás, un poco en la sombra, se halla Asafa Powell, el otrora récordman mundial de los 100 metros, relegado a un puesto más que secundario ahora. Luego se acerca un corredor jamaicano para preguntarme cómo puede conquistar a una italiana, que van justo delante suyo en el desfile. Le insisto que con 'Tu sei bella' triunfará, y se lo repito para que se quede con la copla. El tipo sonríe y se pone manos a la obra avanzando hacia un grupo de italianas. Antes había charlado con un espadachín italiano que se ha interesado por mi rol de voluntario en los Juegos. Más tarde le regalo un pin de Argentina a una regatista israelí en la disciplina 470. La mayoría de atletas son gente corriente y amable. Cada cual pasa el tiempo de espera para entrar al estadio como puede: muchos van inmortalizando la velada con sus cámaras, otros se sientan en los bancos cansados de andar, y hay algunos que incluso gastan bromas a los voluntarios.
La vestimenta de los equipos es representativa de la cultura del país y de su idiosincrasia. Se pueden ver todos los estilos de ropa, desde los más clásicos a los más variopintos, haciendo la 'pasarela' muy diversa. Francia lleva un traje bleu al estilo empresarial. España, combinando el rojo y amarillo, con chaqueta y sombrero los varones y con falda y bolso en forma de abanico las féminas. Los americanos disfrazados de marines, y los italianos de etiqueta, los más elegantes de la noche como no podía ser de otra forma. No sólo España va vestida de la controvertida Bosco, también rusos y ucranianos se han visto lacrados por el defectuoso estilo elegido por la marca. Pero es que hay países que van todavía peor que España, como Estonia con un chándal sideral venido del espacio, y Alemania con chaquetas azul cielo para el género masculino, y misma prenda de color rosa fucsia para las mujeres. Otros comités se han despreocupado en este aspecto y sencillamente llevan el chándal oficial o una chaqueta del color nacional, como el caso de Argentina o Jamaica. También hay sitio para los más extravagantes, donde se llevan la palma los africanos con sus llamativos trajes de colores chillones y figuras estrambóticas, que solo la gente de raza negra es capaz de ponerse y no desentonar. Capítulo aparte merecen los isleños de las Antípodas con sus ropas típicas tan anchas y coloridas. Es una gran fiesta, no solo deportiva, en donde se debe dejar el pabellón lo más alto posible y atraer de una forma u otra la atención de la masa social y los medios.

Con una buena traca de fuegos artificiales se cierra una noche mágica para el recuerdo. La almacenaré para siempre por la pléyade de estrellas que admiré. Un sinfín de los mejores deportistas mundiales seguiditos, empezando por los pupilos argentinos Del Potro, el equipo de basket con Ginóbili, los tenistas y baloncestistas franceses guiados por Tony Parker, los velocistas jamiacanos con Bolt a la cabeza. El nuevo Dream Team invencible de baloncesto. Barriendo para casa con la presencia española, destacando la selección de fútbol, balonmano y baloncesto, más los tenistas con Verdasco, Feli y Ferrer. Me costará tiempo procesar todo lo que me ha ocurrido estra noche. Hoy en vez de con los angelitos soñaré con los Gasol, Djokovic, Bryant, Durant, Sharapova, Phelps....
FRMF

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