viernes, 23 de septiembre de 2016

Aceitunas partías al estilo bornicho.


R/ 23/9/12

Las aceitunas se recogen en septiembre cuando ya tienen un cierto tamaño y comienzan a cambiar del color verde intenso a un color más claro. 
Al partirlas hay que procurar no machacarlas mucho, a ser posible de un único golpe seco y sin romperle el hueso. Una técnica que da muy buen resultado es hacerlo con un botellín de cerveza sobre una tabla de madera.
Ya partidas se enjuagan y se dejan en remojo cambiándole el agua a diario para que vaya perdiendo su amargor durante tres o cuatro días, dependiendo de la variedad de aceituna y de su grado de madurez, cuando van cambiado a un color más oscuro se prueban y  si están buenas ya se pueden aliñar al gusto de cada uno. 

Como referencia para 5 kilos de aceitunas se pueden añadir: 
  • 5 cabezas de ajos sueltos y  machacados, 
  • 5 puñados de tomillo y otros 5 puñados de hinojo cortado todo en pequeños trozos. 
  • La sal se va poniendo poco a poco hasta conseguir el punto deseado.  
  • El pimiento troceado no se añade hasta el momento antes de servirse porque de lo contrario se estropea y da mal aspecto.
Dejar macerar durante tres o cuatro horas y ya se pueden comer.
Es importante preparar pequeñas cantidades y al ritmo que se van consumiendo porque no suelen aguantar más de una semana y se nos echarían a perder.




Además de la satisfacción por el ejercicio de autosuficiencia y de poder saborear y compartir un aperitivo exquisito, en el proceso de elaboración de las aceitunas partías se echan cuatro ratos muy entretenidos:
  • El primero para ir a coger un cubito de la materia prima al olivo, a ser posible, de un familiar o de un amigo que no te las cobre.
  • El segundo para escuchar música marcando el ritmo a golpe de botella. Lógicamente, primero hay que vaciarla. Por seguridad, es conveniente cambiar de botella de vez en cuando, así que lo mejor es ir bebiéndose la siguiente a traguitos cortos mientras vamos partiendo las aceitunas.
  • El tercero, para dar un paseo por la sierra y recolectar el tomillo y el hinojo y aprovechamos para tomar café en una a venta.
  • Y el cuarto, para aliñarlas.

Son las cosas más sencillas de la vida las que nos dan mayor placer.


Del móvil de Fran. Amistades, afectos y complicidades. 22