viernes, 30 de diciembre de 2016

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La carretera se cobra dos nuevas victimas.
Deseando que llegue el 2009
Felí Navïá
De los de Iglesia.
Retablo de la Parroquia II

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4 días con problemas de luz.
¡Adios al 2009 en BPM! 4120 y 3668 reproducciones.

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Nota de agradecimiento. J. Cabrera
Tertulia Cofrade
...seguimos igual...

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Figuras importantes de la literatura española. Fel...
Del album viejo. La Aceña (3) 10-4-1943

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Del álbum viejo. La Aceña (3) 10-4-1943

Retablo de la Parroquia II

LABORATORIO DEL ARTE
REVISTA DEL DEPARTAMENTO DE HISTORIA DEL ARTE
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
Esperanza de los Rios Martinez

Continuación

Juan de Valencia fue el ensamblador encargado de realizarlo, por un precio de 10.000 reales. Una parte de esta cantidad había sido legada por Francisco Muñoz, quien en su testamento dejó una cantidad de seiscientos ducados, según consta en los libros parroquiales. En el momento de recoger el retablo en Sevilla, se le pagaron al ensamblador 3.400 reales; así se completaba la cantidad ajustada, como consta ante el escribano público de Sevilla Diego Megía Carretero, en fecha del 20 de febrero de 1706.
El traslado de las piezas hasta la Villa y su instalación en el presbiterio corrió a cargo de la fábrica. Juan de Valencia viajó hasta Bornos donde, con ayuda de un oficial, desmontó el retablo viejo y montó el nuevo, durante seis días, percibiendo del Mayordomo el pago correspondiente.
En el trancurso del siglo XVIII se hizo indispensable una nueva reforma en el templo que, en este caso afectaría a su testero. Según informaba Pedro de Silva era necesario "...darle luz y claridad al altar mayoir por no tenerla a causa de las dos capillas colaterales, las cuales estan cerradas y sin comunicación a dicho altar mayor, teniendo éstas mas fondo de lo regular, ocupando mas sitio de lo ordinario y sin que por ellas puedan gozar de todas las funciones los que estuviesen dentro de dichas capillas...".
Las obras se realizaron, concluyendose hacia 1773, surgiendo un nuevo problema relacionado con la estética creada por la nueva cabecera.
Habiendo ganado en espacio y altura el presbiterio y readaptado el retablo a su nuevo emplazamiento, se observaba que quedaba pequeño para el lugar que ocupaba. Para decidir las intervenciones que serían necesarias, se desplazaron hasta Bornos José Antonio de Morón y Francisco de Acosta, arquitecto y escultor de fábricas del Arzobispado. En fecha del 1 de Diciembre de 1778 Acosta se presentó ante el Notario Mayor a dar su informe acerca del estado del retablo.
Según su apreciación sería necesario añadirle un cuerpo más, para salvar de esta forma las "cuatro y mas varas" de que estaba defectuoso.Para efectuar esta intervencion se contrató al tallista local Juan de Morales quien se comprometió en escritura pública el 3 de Marzo de 1779, ante el escribano Mateo Rodisio González.
Se obligaba a efectuar el aumento del retablo en un plazo de seis meses y por un precio de tres mil seiscientos reales de vellón. Se le entregarian mil ochocientos al empezar el trabajo; novecientos a la mitad y los otros novecientos al ser concluida y aprobada la obra. En el contrato se especificaba que no sería de su competencia la realización de las esculturas ni del dorado "por no pertenecer a mi facultad". La licencia para comenzar el trabajo fué concedida el 18 de Marzo de 1779.
Se comenzó la intervencion en 1782, en que se deshizo y se volvió a montar el altar mayor, como consta en los recibos de los albañiles que intervinieron en la obra.
El retablo resultó dañado, perdiendo piezas y quedando otras en mal estado. Dos cuerpos quedaron desviados de la pared del testero, por lo cual hubo que desmontarlo y encajarlos de nuevo correctamente. Juan de Morales estuvo a cargo de estos trabajos cobrando un total de cinco mil reales, en los cuales se incluyó el pago de la restauracion de las piezas dañadas.
El retablo fué completado a finales de 1782 Francisco de Acosta presentaba ante el Notario Mayor del Arzobispado el informe de su reconocimiento, mostrandose conforme con la intervención realizada. Este documento pone de relieve la corrección con que se había adaptado el cuerpo añadido a los dos originales y lo bien construidas que estaban las columnas salomónicas" de la misma construccion que el primer cuerpo..." así como lo acertado de la colocación del ático original sobre lo que se habia realizado" ... y sobre el dicho cuerpo nuevo está muy bien colocado el último que antes tenía.
Continuará
Transcripción M. Martel.

R 30 de diciembre de 2008